Desde el trópico colombiano
Chiribiquete: miles de años de memoria pintada en la roca.
Serranía de Chiribiquete · ColombiaLos pueblos originarios, los primeros cultivos y el uso tradicional de plantas y alimentos.
La historia agrícola de Colombia no comenzó con la llegada de los españoles. Comenzó miles de años antes, cuando distintas comunidades aprendieron a reconocer los ciclos de las plantas y a obtener alimentos de sus territorios.
En las costas del Caribe, los valles interandinos, las montañas y las selvas, sus habitantes cazaban, pescaban, recolectaban frutos y semillas y, poco a poco, desarrollaron sistemas de cultivo.
La arqueología reconstruye parte de esa historia con herramientas, restos vegetales, almidones microscópicos y semillas conservadas en antiguos asentamientos.
Una investigación publicada en 2023 en Arqueología y Patrimonio (ICANH) estudió el norte de Colombia y encontró señales del procesamiento y consumo de yuca, maíz y batata durante el periodo Formativo Temprano.
Reconocer cuándo una planta da frutos, qué semillas germinan mejor o en qué momento conviene cosechar requiere un conocimiento profundo del entorno. Algunas especies fueron domesticadas; otras siguieron recolectándose en estado silvestre.
En 2006, el investigador Gaspar Morcote-Ríos publicó en el Boletín del Museo del Oro el estudio de restos vegetales hallados en un sarcófago de madera del periodo Sonso, en la región Calima, en el suroccidente colombiano.
Entre los restos había semillas de guayaba y granadilla, junto con maíz, fríjol y ají. El contexto se fechó entre aproximadamente 700 y 1.310 años antes del presente.
Dos de las frutas que hoy usamos en jugos y pulpas ya acompañaban a las comunidades del Valle del Cauca hace más de mil años.
Estos hallazgos muestran que las frutas formaban parte de historias humanas muy antiguas.
En las montañas andinas, las comunidades desarrollaron sistemas adaptados a la altitud. Estudios en Boyacá documentan la continuidad de cultivos como la ibia, el cubio y la ruba, que han persistido desde épocas prehispánicas hasta hoy.
En la Amazonía y las tierras bajas la historia siguió otros caminos: raíces como la yuca tuvieron un papel especial, combinadas con la recolección, la pesca y el manejo del bosque.
No existe una sola cultura indígena ni una única tradición agrícola. Muchas comunidades mantienen relaciones vivas con las plantas de sus territorios, y su conocimiento merece respeto, reconocimiento y trazabilidad.
Cuando desarrollamos una mezcla, una pulpa o una bebida, participamos en una cadena alimentaria contemporánea que también tiene historia.
Podemos contarla con orgullo, siempre distinguiendo entre lo que sabemos, lo que las investigaciones sugieren y lo que todavía debemos estudiar.
Cada mezcla Superfraps nace de esta historia: fruta real, balanceada para que solo tengas que licuar.
Fotografías de aboodi vesakaran, Aider Barrios, Alexandra Tran, Andrea Niosi, Bern Fresen, Boris Izmaylov, Carla Martinesi, Cereza, charlesdeluvio, César Ardila, David Restrepo, Dhiren maru, Dulcey Lima, engin akyurt, Eric Prouzet, Felipe, Flavia Carpio, Gabriel Jimenez, GreenForce Staffing, Hailey Tong, Jainis Chaudhari, Jay Shah, Jonathan Borba, Jugoslocos, Julia Mitchell, Karolina Kołodziejczak, Kinyua Seaman, Kyle Cleveland, Kyle Szegedi, Kyra Kleijnen, Leila Issa, Ly Le Minh, Maja Petric, Manuel Terceros, Marc Zimmer, Mia de Jesus, Michael Kucharski, Nate Landy, Nathan Dumlao, Olga Trosheva, Olivier Guillard, Omri D. Cohen, Pablo Merchán Montes, Petr, Pirata Studio Film, Rafael Rodrigues, Raimond Klavins, Reiseuhu, Reza Madani, Ricardo Gomez Angel, Ricky Beron, Rodrigo Kugnharski, Sajith Nayagam, Sarah Elizabeth, Sergio Aguirre, Shelley M, simon, Thilina Alagiyawanna, VD Photography, Vicky Ng, You Le, Yuliia Martsynkevych, Zhang liven en Unsplash. Portada, pinturas de Chiribiquete e ilustraciones de cocina: Superfraps.