Desde el trópico colombiano
Qué frutas son originarias de América, cuáles llegaron de otros continentes y cómo se difundieron entre culturas.
Las frutas que hoy sentimos propias no cuentan todas la misma historia. Para entender la despensa colombiana hay que seguir el rastro de barcos, comerciantes, migrantes y, también, de capítulos dolorosos de la historia.
Antes de 1492, América y el resto del mundo tenían historias agrícolas que se habían desarrollado en gran medida por separado. El contacto transatlántico abrió un intercambio biológico a una escala nunca vista: los historiadores lo llaman el intercambio colombino.
No solo viajaron plantas: también animales, enfermedades, personas, tecnologías y conocimientos. Esta historia tiene dos caras: la transformación extraordinaria de los alimentos y las profundas desigualdades humanas que la acompañaron.
América no fue solo receptora. También entregó alimentos que cambiaron las cocinas de otros continentes:
Que una fruta crezca en Colombia desde hace siglos no significa que haya nacido aquí: algunas son nativas de Colombia, otras de América y otras llegaron de otros continentes.
La presencia africana en la agricultura americana no puede entenderse sin reconocer la violencia de la esclavización. Aun así, los conocimientos agrícolas y culinarios de las personas africanas influyeron profundamente en las sociedades del continente, en especial en el Caribe y el Pacífico colombianos.
Las tradiciones árabes y judías llegaron de dos formas: a través de la herencia ibérica y mediterránea y, más tarde, con la inmigración siria, libanesa y palestina al Caribe colombiano entre los siglos XIX y XX, documentada por Fawcett y Posada Carbó.
Un estudio en la plaza de mercado de Quibdó, en el Pacífico, registró 46 especies de frutos de diferentes procedencias geográficas, y relacionó esa diversidad con siglos de intercambio de plantas entre continentes.
Identidad: contar con transparencia qué frutas son nativas y cuáles llegaron y se adaptaron.
Innovación: combinar ingredientes de distintas procedencias para crear sabores propios.
Proyección: mostrar al mundo cómo Colombia reúne ingredientes de muchas historias y los convierte en productos actuales.
Cada mezcla Superfraps nace de esta historia: fruta real, balanceada para que solo tengas que licuar.
Fotografías de aboodi vesakaran, Aider Barrios, Alexandra Tran, Andrea Niosi, Bern Fresen, Boris Izmaylov, Carla Martinesi, Cereza, charlesdeluvio, César Ardila, David Restrepo, Dhiren maru, Dulcey Lima, engin akyurt, Eric Prouzet, Felipe, Flavia Carpio, Gabriel Jimenez, GreenForce Staffing, Hailey Tong, Jainis Chaudhari, Jay Shah, Jonathan Borba, Jugoslocos, Julia Mitchell, Karolina Kołodziejczak, Kinyua Seaman, Kyle Cleveland, Kyle Szegedi, Kyra Kleijnen, Leila Issa, Ly Le Minh, Maja Petric, Manuel Terceros, Marc Zimmer, Mia de Jesus, Michael Kucharski, Nate Landy, Nathan Dumlao, Olga Trosheva, Olivier Guillard, Omri D. Cohen, Pablo Merchán Montes, Petr, Pirata Studio Film, Rafael Rodrigues, Raimond Klavins, Reiseuhu, Reza Madani, Ricardo Gomez Angel, Ricky Beron, Rodrigo Kugnharski, Sajith Nayagam, Sarah Elizabeth, Sergio Aguirre, Shelley M, simon, Thilina Alagiyawanna, VD Photography, Vicky Ng, You Le, Yuliia Martsynkevych, Zhang liven en Unsplash. Portada, pinturas de Chiribiquete e ilustraciones de cocina: Superfraps.